IA y progreso

IA y progreso

Últimamente me voy sintiendo cada vez más incómodo con trabajar en IA. Vamos, siempre he estado en el lado del estudio de sesgos y problemas de justicia algorítmica, así que tampoco es que esté animando a todo el mundo a usarla ni nada. Más bien al contrario.

Pero al final te vuelves un poco referente a tu alrededor. Y yo mismo la uso, y la verdad, basante más de lo que me gustaría. Pero poco a poco, conforme se multiplican los carteles y vídeos generados con IA, conforme aparecen más y más webs, y más proyectos open source, y libros, y música… Y todo está hecho con IA. Cada vez más me retuerce un poquito las tripas.

Y honestamente, creo que sigue siendo una herramienta válida en muchos casos, para muchas aplicaciones. Con un coste, claro: ecológico (energía, agua, minerales y materias primas) y social (etiquetado de contenidos para entrenamiento, empleo de fuentes con derechos de autor, riesgo de alucinaciones y sobreconfianza…). Pero es un coste que en muchos sentidos y contextos puede tener sentido y ser razonable.

Lo que más me preocupa, sin embargo, es que socialmente tenemos 0 preparación para esta herramienta, y la estamos usando en todas sus peores formas, para las peores aplicaciones. Creando cartelería, por ejemplo, no me tendría por qué parecer peor que alguien haciendo un collage elaborado a partir de las creaciones de otres: al final, la fuente original se diluye, y se puede crear algo completamente único si se tiene una visión. En cambio, se emplea solo para producir un contenido mediocre y horrendo, reemplazando todo el proceso artístico de inicio a fin.

Hace un rato, a una asociación de la que formo parte, ha llegado un mail pidiendo difusión para un “proyecto artístico” de un “músico”. Me gustaría poder discutir con la gente sobre el posible uso semi-ético de la IA para editar o alterar canciones. Sobre como una persona con una visión puede componer e interpretar música sin dominar todos los instrumentos. Sobre como puede emplear sonidos nunca antes usados en música, crear efectos nuevos, y después de una cantidad de trabajo equivalente, producir una nueva canción interesante, que aporta algo, que le permita expresarse. Pero este personaje ha “compuesto” 270 canciones en apenas un par de meses, con sus vídeos slop correspondientes, desperdiciando recursos y contaminando internet con horas de contenido que nadie tiene ningún interés en escuchar. Los Beatles compusieron 213 canciones, este personaje ya es más prolífico. ¿Tiene más que decir que ellos?

Progreso tecnológico, atraso cognitivo

Hasta hace poco, estaba de moda reciclar, preocuparse por el medio ambiente, cerrar el grifo y no despilfarrar. Al menos de boquilla, que nunca fue algo tan practicado. En el momento en que la IA ha llegado, nos da exactamente lo mismo. Todo el mundo promptea como si no hubiese un mañana: las empresas hacen sus carteles, las madres diseñan tartas con IA, los abuelos editan vídeos de sus nietes, los nietos resucitan a sus abuelos muertos. Hasta películas enteras que ya se distribuyen por youtube.

Creo que eso es lo que menos entiendo: ¿cómo hemos perdido tan rápido todos los principios? No puede ser que toda esta gente no sepa del coste ecológico y social de la IA, ¿no?

Comodidad

Creo que la mayor parte de este problema lleva directamente a como, poco a poco, hemos perdido la curiosidad y la perspectiva en la vida. De la misma manera que estamos Ok con no saber de donde viene nuestra comida (y pocas personas somos veganas, pese a que casi todo el mundo está en contra de lo que pasa en los mataderos), de la misma forma que estamos Ok con no saber de donde vienen nuestra ropa o nuestros aparatos electrónicos (y pocas personas evitan el consumismo y consumo de productos provenientes de mano de obra esclava en el sur global), de la misma forma que estamos Ok con enviar dinero a guerras mientras no nos afecten… Al final, si nos ofrecen energía, ropa, o contenido de baja calidad pero cómodo de consumir, caemos.

Vivimos vidas cómodas. Vivimos aterrades de perderlas.

Si vivimos en Matrix, todo el mundo elegimos la pastilla azul. Pero me da miedo que esto no sea una simulación, y que no podamos sobrevivir a las consecuencias futuras de nuestra comodidad.